Calcular la amortización de la hipoteca: ¿para qué sirve? • Ézaro Legal

Calcular la amortización de la hipoteca: ¿para qué sirve?

Calcular la amortización de la hipoteca es una práctica más que recomendable para tomar decisiones financieras acertadas y mantener la economía personal saneada. Por ejemplo, al amortizar ¿sabes cuánto se destina a pagar el capital principal y cuánto a los intereses? ¿Eres consciente de cómo la subida de tipos de interés afecta al coste final de tu préstamo hipotecario? ¿Es un buen momento para amortizar años o mejor optar por reducir cuota? Los préstamos hipotecarios son operaciones complejas con diferentes factores en juego que hacen surgir muchas dudas a los consumidores. De ahí la importancia de identificar qué conceptos se esconden tras los números.  

¿Qué significa amortizar la hipoteca? 

La amortización de una hipoteca se refiere al proceso de pago gradual del préstamo hipotecario a lo largo del tiempo acordado hasta que la deuda se acabe. Es decir, cada vez que destinas dinero a pagar tu hipoteca, estás amortizando capital. 

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¿Qué tipos de amortización del préstamo hipotecario existen? 

En este proceso de pago gradual, existen dos posibilidades de amortización

  • Mediante el abono de la cuota mensual. Se trata del pago que se efectúa cuando te cobran en tu cuenta la mensualidad oportuna. Por ejemplo, si el recibo asciende a 500 euros, parte de éstos van destinados a saldar el capital prestado. 
  • A través de amortizaciones anticipadas. Esto supone que adelantas parte del importe que debes a la entidad financiera, además de las cuotas mensuales que realizas. Imagina que has conseguido ahorrar 1.000 en el último año y decides invertir ese montante en reducir la deuda hipotecaria. Ojo, porque si amortizas todo el dinero pendiente se llama cancelación y debes estar atento a posibles comisiones y gastos abusivos

¿Cómo calcular la amortización de un préstamo? 

A la hora de calcular la amortización de tu hipoteca, existen fórmulas matemáticas. No obstante, son operaciones bastante complejas. Por eso, puedes utilizar calculadoras de amortización anticipada o algunas de las plantillas de Excel con cuadros de amortización. También es habitual que las cuentas online de las entidades financieras ofrezcan una hoja de cálculo con la previsión de pagos o, si no, siempre puedes solicitarlo en tu oficina. Con estas herramientas podrás determinar qué estás pagando, cuánto te queda y en qué plazos. 

¿Para qué sirve calcular la amortización de la hipoteca? 

Es importante tener claro que no toda la amortización -anticipada o no- va dirigida a reducir el capital pendiente.

Por ejemplo, podrías pensar que si debes 100.000 euros al banco y efectúas una amortización anticipada de 10.000 euros, ya solo deberías 90.000. O que si tu pagas tu cuota mensual de 1.000 euros, ya solo te quedan pendientes 99.000 euros. ¡Error! Al calcular la amortización de la hipoteca verás el reparto efectivo entre capital pendiente e intereses. 

No debes olvidar que, en España, se sigue mayoritariamente el sistema de amortización francés. Esto significa que si estás en los primeros años del préstamo, la amortización irá en su mayor parte a hacer frente a los intereses, mientras que conforme avance la vida de la hipoteca, el importe destinado a pagar el capital principal aumentará. 

Por eso mismo, cuando los tipos de interés están al alza, como ocurre en la actualidad, el coste final del préstamo hipotecario asciende. Pongamos el caso de que solicitas una hipoteca de 100.000 euros a 30 años con un tipo de interés del 3%. Si pagas las 360 cuotas cada mes, al final habrás abonado 151.777 euros por el préstamo. Pero, ¿qué pasa si los índices de referencia, como el Euríbor o el IRPH, suben? Imagina que el tipo de interés es del 4%, en lugar del 3%. La misma hipoteca te saldría por 171.869,51 euros. De ahí que muchas personas estén planteándose cambiar las hipotecas variables a fijas. 

Calcular la amortización de la hipoteca también es fundamental para decidir qué forma utilizar en el caso de anticipar deuda. Ten en cuenta que puedes optar por reducir cuota o años. En el primer caso, el plazo de amortización se mantiene y, por tanto, también los intereses. Sin embargo, la mensualidad hipotecaria será menor. Esta vía es recomendable si tienes una hipoteca muy alta o que se está encareciendo por la subida de los tipos. Con ello, lograrás mayor capacidad de ahorro y estarás más desahogado. 

La segunda posibilidad es reducir años. Esto supone que, al reducirse el plazo de abono, el importe total de los intereses que te repercutirá la entidad serán menores, pero la cuota no varía. Es habitual optar por esta alternativa cuando la cuota es pequeña y no supone un porcentaje importante de los ingresos o se prevé cancelar la hipoteca antes de tiempo. Como ves, tomarte un tiempo para calcular la amortización de la hipoteca no es una cuestión baladí. Te va a permitir conocer las implicaciones que tiene en tu economía en función de la fórmula que elijas. Además, si este proceso de análisis y planificación financiera lo llevas a cabo de la mano de un asesor financiero, tendrás la seguridad de que sigues la mejor estrategia para tu bolsillo, evitando caer en situaciones de insolvencia a corto, medio o largo plazo. Para ayudarte, en Ézaro Legal contamos con un equipo de profesionales especializados en Derecho bancario e hipotecario a los que plantear todas tus dudas. Ponte en contacto con nosotros sin compromiso.

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